Está claro que el día de la boda puede ser el día más
importante de su vida para la mayoría de la gente. Ese día siempre tiene dos puntos
de vista. Un punto de vista es el de la novia y el otro es el del novio. Seguramente
sea uno de los mejores días de la vida de ambos, pero la gran pregunta es qué
sucede después.
La novia puede pasar toda la vida soñando con una boda y
meses planeando mientras el novio siente que tiene que soportar las peticiones
ya que se trata de un día especial. Los hombres suelen hacer todo lo posible
para parecer interesado aunque en muchos casos no sea del todo así.
El día de la boda es importante , pero lo que sucede a
continuación es a lo que la mayoría de las novias y novios no ponen demasiada
importancia. El verdadero trabajo comienza cuando la luna de miel ha terminado.
Se reciben grandes dosis de realidad y el hecho de casarse puede suponer
incluso la depresión en alguno de los contrayentes. Para algunos la realidad
puede ser una gran sensación, pero para otros puede ser tan temible como hacer frente
a un león de África.
La mejor manera de comenzar el matrimonio es no comprometer
el espacio que el otro miembro de la pareja necesita. El matrimonio no es algo
fácil, como queda demostrado con la cantidad de separaciones que hay cada año. Sin
embargo, si logramos la compenetración de la pareja mediante el respeto puede
ser sin duda un hermoso viaje
Un tema que vamos a comentar y que es inevitable es que el
cambio vendrá. Ahora, aun cuando existe cambio no significa que cambie por
completo la persona que eres. Si siempre has cocinado entonces no lo dejes una
vez te casas. Si ustedes dos están acostumbrados a una vida sexual sana no permitan
que esto cambie en su matrimonio. No tiene sentido que el matrimonio acabe con
lo mejor que tenían cuando eran novios.

