Si tuvieras que decir alguna cualidad que tuviera que tener
la relación de pareja, ¿cuál sería?
Nosotros lo tenemos muy claro: la sinceridad.
La sinceridad es imprescindible si se quiere tener una
relación de pareja mantenida durante años de manera feliz. Además es como un
jarrón. ¿Un jarrón?. Sí. Seguro que cuando eras pequeño has roto alguno que
otro en varios pedazos. Y seguro también que has intentado ver si pegando esos
trozos podrías arreglarlo para que tus padres no se dieran cuenta. ¿Cuál era el
resultado? La verdad es que es muy complicado arreglar un jarrón sin que se
note la diferencia respecto al que había.
Con la sinceridad pasa algo parecido. Una vez que ese clima
de sinceridad dentro de la pareja se rompe, es muy complicado volver a
recuperarlo. La confianza en el otro es algo que se fragua durante años pero
que se puede romper en unos minutos. Aunque a simple vista puedo parecer que
todo está solucionado siempre pueden quedar recuerdos de esa traición del clima
de sinceridad. Es por eso que muchas parejas no pueden superar unos cuernos a
pesar de que sea algo puntual. El jarrón de la sinceridad hay que cuidarlo al
máximo y hasta las últimas consecuencias.
En este blog hablamos principalmente de la pareja pero este
tema de la sinceridad es aplicable a cualquier tipo de relación. Si una persona
repetidamente es muy difícil que nadie confíe plenamente en ella. Sin embargo,
si una persona no miente nunca, la confianza en ella será muy grande. Podríamos
decir que el jarrón de su confianza está nuevo como el primer día. La confianza
de los demás es fundamental ya que hace que crezca nuestra autoestima. Por otra
parte, las mentiras la dañan y hacen que recurramos a ellas cada vez más
habitualmente y cada vez quitándole más importancia
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